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Productos e innovación

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Stanleys in the Wild — the White Desert Team

Stanleys en la naturaleza: la tripulación White Desert

No es ningún secreto que Stanley está hecho para durar, y no es nada raro ver un termo Stanley que sigue manteniendo el café caliente 50 años después de su fabricación. Con esto en mente, la nueva serie “Stanleys en la naturaleza” cuenta las historias de Stanleys que no se rompen: los lugares en los que han estado y lo que han visto. Esta vez nos dirigimos a los confines del mundo con la tripulación de White Desert, un operador turístico único que lleva a la gente al corazón de la Antártida. Al enfrentarse a temperaturas de hasta -25 °C, no cabe duda de que conocen la importancia de una buena bebida caliente, y confían regularmente en nuestro equipo durante sus viajes al continente menos poblado del planeta. Para saber más sobre la vida (y las bebidas) en la Antártida, hablamos con Mindy Roberts de White Desert... Sé que la tripulación White Desert utiliza muchos productos Stanley en sus expediciones. ¿Cuáles utilizáis? Los termos, tazas de viaje y los recipientes de comida Stanley Classic Legendary son nuestro equipo más fiable para mantener las bebidas y los alimentos calientes a temperaturas bajo cero. Al explorar la Antártida, que es el continente más frío, seco y ventoso, es muy fácil pasar horas explorando el paisaje. Stanley garantiza que nuestros invitados y guías tengan fácil acceso a sopa caliente, café caliente o agua fría para rehidratarse al aire libre o cuando se relajan en sus cabañas. ¿Qué importancia tiene disponer de un equipo funcional y de buena calidad en un lugar como la Antártida? Cuando te encuentras en una zona tan remota como la Antártida, tu equipo se convierte en algo fundamental para tu comodidad, supervivencia y capacidad para realizar determinadas actividades. La calidad del equipo no debe subestimarse, es fundamental. ¿Cuál es la realidad de la vida en la Antártida? ¿Cómo es un día normal allí en invierno? Solo operamos en la Antártida en verano. Es decir, desde mediados de noviembre hasta principios de febrero de cada temporada. En esta época del año hay 24 horas de luz, ¡y puede costar acostumbrarse! Durante el invierno en la Antártida hay una oscuridad constante y las temperaturas pueden descender fácilmente a -50 °C. Normalmente, los únicos seres humanos que pasan el invierno son los científicos que residen en sus bases nacionales de investigación. Durante nuestra temporada, los invitados pueden disfrutar de días con cielos azules cristalinos, sol radiante y temperaturas “suaves” de entre -5 °C y 10 °C, lo que resulta sorprendentemente templado para la región de Queen Maud Land. Sin embargo, el tiempo puede cambiar rápidamente, trayendo fuertes vientos, condiciones de nieve blanca y cielos tormentosos. La Antártida es un desierto impredecible, un lugar de inimaginable belleza y dramáticos extremos. Y aunque hemos suprimido las dificultades de la exploración, sigue siendo el continente más remoto de la Tierra. ¿Cuánto frío puede hacer allí? Me hago una idea de las cifras, pero ¿qué se siente realmente a temperaturas tan bajas como -30 °C? Normalmente no se dan temperaturas tan bajas en nuestros campamentos. Este nivel de frío se notaría en el Polo Sur, donde solo pasamos una o dos horas. Estar a temperaturas de -25 °C o inferiores es un atentado contra los sentidos: el aire helado se infiltra en los pulmones con una intensidad sin igual. Si a esas temperaturas le sumas el factor viento-frío, los efectos son literalmente adormecedores para la mente (y el cuerpo). ¿A qué otras situaciones te enfrentas allí? ¿En qué se diferencia el senderismo en la Antártida del senderismo en Gran Bretaña, por ejemplo? El senderismo en la Antártida puede ser cualquier cosa, desde un apacible paseo a un “nunatak” cercano hasta una aventura extrema que no puede experimentarse en ningún otro lugar del planeta. Las agujas de roca que sobresalen de la Tierra a kilómetros de altura, rodeadas de vastas capas blancas de hielo glaciar, te hacen sentir como si estuvieras en otro planeta. Atravesar el terreno aquí puede suponer cualquier cosa, desde paseos con cuerda por una vía ferrata, cruzar un antiguo glaciar a pie, hacer rappel, escalar en el hielo o subir un pico con nuestros galardonados guías de alta montaña. Se pueden hacer tantas cosas que nunca te aburres y todos los días te sorprendes pensando: “Estoy en la Antártida”. Quizá sea una pregunta un poco ingenua, pero ¿cómo es la situación de la gente en la Antártida? ¿Puede ir cualquiera? La Antártida no tiene población autóctona ni residentes permanentes. Hay un pequeño grupo de científicos e investigadores que pasan largos periodos en el continente durante todo el año, se dedican a hacer estudios vitales sobre el cambio climático para los Programas Antárticos Nacionales. No hay ningún país que sea dueño de la Antártida. En cambio, la Antártida está gobernada por un grupo de naciones en una asociación internacional única. El Tratado Antártico, firmado por primera vez el 1 de diciembre de 1959, designa la Antártida como un continente dedicado a la paz y la ciencia. También hay muy pocas operaciones turísticas dada la dificultad de operar en este vasto continente deshabitado. Somos el único operador de lujo en el interior de la Antártida y nuestra esperanza es crear embajadores antárticos a partir de nuestra base de clientes, no solo por el bien del continente, sino también del planeta. Nuestros clientes se encuentran en posición de impulsar el cambio e influir en la política, y un viaje a la Antártida es verdaderamente transformador. Parece que sí. Última pregunta para terminar... ¿Cuál es tu bebida caliente favorita para una expedición antártica? No hay nada mejor que un chocolate caliente tradicional para calentarte las entrañas mientras disfrutas del tonificante ambiente sobre hielo. Algunos pueden aderezarlo con un chorrito de Lagavulin, Amarula o el licor que prefieran. Más información sobre White Desert aquí.
Old Stanley VS New Stanley: What’s Really Changed In The Unbreakable Bottle?

Antiguo Stanley vs. nuevo Stanley: ¿Qué es lo que realmente ha cambiado en el termo irrompible?

La marca Stanley lleva mucho tiempo en el negocio. Más de cien años, para ser exactos. Fue en 1913 cuando William Stanley inventó un termo hermético de doble pared enteramente de acero y le puso su nombre. Se rumorea que quería tomar café caliente todo el día mientras trabajaba, y se motivó a aplicar algunas de las teorías que había aprendido mientras desarrollaba transformadores. Resulta que la necesidad es realmente la madre de la invención. Desde entonces, el nombre Stanley se ha convertido en sinónimo de productos ultraduraderos y altamente fiables, de diseño elegante y pensados para usos de la vida real. Generaciones de personas han llegado a confiar en sus termos, tazas, fiambreras, juegos de cocina, petacas, jarros, neveras y mucho más cada día, porque saben que los alimentos y las bebidas mantendrán la temperatura más tiempo, a la vez que resisten el paso de los años. Hoy, la promesa Built For Life™ de Stanley significa que el termo de tu abuelo que apoyó a los pilotos en la Segunda Guerra Mundial podría colocarse perfectamente junto a ese nuevo termo Classic con aislamiento al vacío que compraste para una acampada de fin de semana. A primera vista, es posible que te cueste notar la diferencia: la misma estructura resistente, el mismo aspecto clásico, el mismo acabado Stanley Hammertone, aunque una vez lo tengas en tus manos, sabrás cuál es. Cuando has sido referente de lo “irrompible” durante generaciones, a los clientes que han sido testigos de la durabilidad de los termos Stanley les surge una pregunta: ¿Qué es lo que ha cambiado con los años? ¿La respuesta? Todo y nada. El comienzo Para empezar, es preciso entender qué convierte a un Stanley en un Stanley. Cuando William Stanley inventó el aislamiento al vacío de acero de doble pared en 1913, sentó unas bases fundamentales para la tecnología que definiría la reputación de la empresa por su rendimiento inigualable. En ese momento, los termos con aislamiento al vacío estaban forrados de vidrio y cumplían la función de mantener el café caliente, si bien alguno de los dos acababa dañándose. Encontrarte cristales en el café puede arruinarte el día, pero en 1913, gastarse $150-$200 en un termo nuevo podría fastidiarte el mes y mucho más. Aquí es donde Stanley realmente dio con una solución, con valor y durabilidad. Una de las innovaciones clave de Stanley fue Char-Vac™, donde se colocaba polvo de carbón entre dos paredes de acero inoxidable mientras se creaba el aislamiento al vacío. Este método hizo que los termos fueran más robustos y resistentes, aunque más pesados y voluminosos. Los Stanley de la época de Char-Vac™ eran muy codiciados y siguen utilizándose hasta el día de hoy, con algunos fanáticos de Stanley todavía obsesionados con los termos de hace décadas que compraron cuando eran adolescentes. Stanley dejó de usar Char-Vac™ en 2009 y en su lugar optó por engrosar la pared exterior de acero. Esto dio como resultado un termo que era significativamente más ligero y estaba fabricado con las especificaciones líderes en la industria. Aun así, los viejos termos fueron creados para aguantar, prácticamente, lo inaguantable. Un nivel de dureza con el que nuestros termos más recientes de la serie Classic no siempre pueden competir. Esta es la razón por la que presentamos la serie Master en 2017. Está diseñada para las personas que necesitan la durabilidad superior del modelo anterior Char-Vac™, mientras que la nueva tecnología Quad-Vac™ te permite mantener las bebidas calientes durante días. A lo largo de los años se introdujeron otras innovaciones a medida que se ajustaba la fórmula. Los cuellos de los termos se ensancharon para facilitar el llenado y la limpieza. Cambiamos el tipo de acero inoxidable por uno mucho más resistente a la corrosión. Encontramos maneras de reducir las soldaduras en el cuerpo y el número de posibles puntos de falla. Antiguo vs. nuevo: ¿qué termo es mejor? Todos estos pequeños cambios fueron y son parte de la misma búsqueda obsesiva de la perfección que tenemos desde el principio. William Stanley inventó algo asombroso allá por 1913, y nosotros hemos seguido perfeccionando lo que hizo grandes a nuestros termos desde el principio: el aislamiento térmico y una durabilidad sin precedentes. La tecnología Quad-Vac™ utilizada en la colección de la serie Master no tiene rival en un mercado donde todo es similar. El debate sobre qué termo es mejor —el nuevo termo o el antiguo termo Stanley— siempre surge. La verdad: ninguno es mejor que el otro, porque ambos son Stanley. Los nuevos termos son parte de una evolución constante, de nunca darnos por satisfechos. Como todo gran inventor, la búsqueda de la perfección nunca se detiene. El nombre Stanley es más que un solo producto o proceso, es una promesa a las personas que han confiado en nosotros durante años: fabricamos termos que duran toda la vida. Por eso, aunque sea un Stanley de 1965 o que te llegó ayer, siempre respetaremos nuestra garantía vitalicia para asegurarnos de que cada producto sea tan fiable y duradero como el día que se compró. ¿Has vivido alguna experiencia que te haya cambiado la vida con tu termo Stanley de confianza? ¡Somos todo oídos! ¡Puedes etiquetarnos en tu plataforma de redes sociales favorita o simplemente enviarnos un correo electrónico a info@stanley-pmi.com! ACERCA DE STANLEY La marca Stanley posee una rica historia centenaria. En 1913, el visionario William Stanley Jr. fusionó el aislamiento al vacío con la robustez del acero para fabricar una botella transportable, cambiando para siempre la forma de consumir bebidas calientes. Fue así como nació el flamante termo de acero que se ha ganado nuestros corazones.